domingo, 20 de noviembre de 2011
Católicos en la vida pública: servidores sin complejos
jueves, 3 de noviembre de 2011
Pensar la muerte, superar el miedo
"Desde siempre, el hombre se ha preocupado por sus muertos y ha intentado darles una especie de segunda vida a través de la atención, el cuidado, el afecto. En un cierto sentido, se quiere conservar su experiencia de vida; y, paradójicamente, el modo en que vivieron, lo que amaron, lo que temieron, lo que esperaron y lo que detestaron, lo descubrimos precisamente por sus tumbas, ante las cuales se agolpan los recuerdos. Son casi como un espejo de su mundo.
¿Por qué es así? Porque, a pesar de que la muerte sea un tema casi prohibido en nuestra sociedad, y se pretenda continuamente quitar de nuestra mente el solo pensamiento de la muerte, ésta nos afecta a cada uno de nosotros, afecta al hombre de todo tiempo y de todo lugar. Y ante este misterio todos, incluso inconscientemente, buscamos algo que nos invite a esperar, una señal que nos dé consuelo, que se abra algún horizonte, que ofrezca aún un futuro. El camino de la muerte, en realidad, es un camino de esperanza, y recorrer nuestros cementerios, como también leer las inscripciones sobre las tumbas, es llevar a cabo un camino marcado por la esperanza de eternidad.
Pero nos preguntamos, ¿por qué tememos la muerte? ¿Por qué la humanidad, en su mayoría, nunca se ha resignado a creer que más allá de ella no haya simplemente nada? Diría que las respuestas son muchas: tememos la muerte porque tenemos miedo de la nada, de este partir hacia algo que no conocemos, que nos es desconocido. Y entonces hay en nosotros un sentimiento de rechazo porque no podemos aceptar que todo lo que de bello y de grande ha sido realizado durante toda una existencia sea eliminado de repente, caiga en el abismo de la nada. Sobre todo, sentimos que el amor reclama y pide eternidad, y no es posible que sea destruido por la muerte en un solo momento".
martes, 23 de agosto de 2011
Ese falso, inútil, pero pernicioso laicismo
"Soy creyente y practicante a veces. Si no lo fuera, el espectáculo humano de la JMJ que hemos gozado, me convertiría. En la medida que el comportamiento de algunos tipejos del 15M con jóvenes peregrinos me obligan a reconsiderar los sentimientos de izquierda que, hasta ahora, tenía.
La imagen de un hijo de puta insultando hasta las lágrimas a una joven, limpia, sonriente y bonita, que solo se defendía mostrándole un crucifijo (¡Apártate satanás!) y otro de la misma calaña y, además, cobarde, gritándole a un grupo de peregrinos que cruzaban la maldita Puerta del Sol “Os vamos a hacer lo que en el 36”, un grito que llevaba implícito una amenaza de muerte, me han alterado profundamente. Todo esto sin que hubiera una sola persona, un solo hombre, que tuviera lo que hay que tener para darles a estos tipejos dos hostias, muy apropiadas en estos días.
Miedo me dieron estos individuos, hijos de mala madre, frente al ejemplar comportamiento de los hijos de Dios que, sin perder la sonrisa, aunque con el miedo y las lágrimas en los ojos, continuaban su camino hacia la Plaza de Cibeles para vivir su via crucis que había comenzado a sufrir en el kilómetro O de una ciudad que, por unos días y gracias a ellos y a su alegría permanente ha hecho realidad eso de “Madrid al cielo”.
Según el jefe de servicio de limpieza urgente del Ayuntamiento de Madrid,“no se ha recogido ni una sola lata de cerveza. Eran chicos que transmitían alegría y colaboraban mucho. Eran súper amables y educados.”
Como escribía el admirado David Gistau, “con la marcha de estos chicos volvemos a ser una ciudad de mala educación en el trato. De humanos que no sonríen al cruzarse contigo”. Sobre todo, una ciudad encabronada por el 15M, sin que nadie, ni de la derecha ni de la izquierda, of course, tengan el coraje de decir ¡basta!
Difícil va a ser que olvide las caras de aquellos cobardes de la Puerta del Sol que amenazaban con volver al 36.
Hasta Carlos Boyero, viejo y querido amigo de la época de ‘El Independiente’, de Pablo Sebastián, y hombre de izquierdas, calificaba a quienes maldecían a las legiones de jóvenes peregrinos, como “algo peor que intolerantes, simplemente estúpidos”. Y a los que consideraban que “la muchachada católica que oran y cantan para demostrar al mundo que es la hostia de bullanguera, sana y divertida, y están provocando con su alegría, solo se les puede ocurrir a tarados”.
Y Sánchez Dragó “Se han ganado la simpatía de casi todo el mundo, bordes aparte, sin excluir, espero, a los laicos de buena voluntad”.
martes, 12 de julio de 2011
Catolicismo español: una valoración autorizada
"-¿Cuando se comenzó a diluir el catolicismo en España?
-No se ha diluido. Una cosa es la superficie, la espuma ante la que ahora estamos. Creo que hay más vida católica y cristiana en la España de hoy que en la de hace 50 años. La medición de las conciencias, de la fe profunda, es muy difícil. No porque hayan dejado de aparecer juntos en los salones de los ayuntamientos el gobernador y el obispo, España ha dejado de ser católica. Ahora hay más decisión personal, más grupos de vida, más movimientos decididamente católicos que hace 50 años, con más implicación en la vida personal que en la manifestación pública. La democracia llegó a España al final de un largo proceso de preparación a la espera de que muriera el dictador, por eso no se produjo una ruptura, porque llegó con la maduración histórica a la que contribuyó el Concilio Vaticano II, al invitar a los católicos a la libertad y a la participación pública".
martes, 7 de junio de 2011
Pequeño consuelo
"Una encuesta realizada recientemente reveló que la cadena británica de televisión pública (BBC) es considerada cristianofóbica; es decir, anticristiana y desvirtuadora del cristianismo. De acuerdo con la investigación, que fue realizada por la propia cadena televisiva, la BBC es considerada ampliamente como un medio de comunicación que muestra una actitud anti-cristiana en su programación. Según los televidentes, la cadena utiliza "los estereotipos despectivos" al referirse a los cristianos a quienes describen como "débiles" y "fanáticos". (Fuente: The Christian Institute). El informe de la BBC dijo que el estudio se llevó a cabo como parte de la estrategia de la diversidad de la corporación, ya que, en términos de religión, había muchos que consideraban que la cadena de comunicaciones era anti-cristiana, y como tal, tergiversaba el cristianismo. El sentir expresado por los televidentes es que "los cristianos son específicamente maltratados, con la impresión de que otras religiones más minoritarias son más positivamente presentadas". Y eso, a pesar de que, según se reconoce expresamente en el informe, "el cristianismo es la religión más extensamente observada por los británicos". Uno de los encuestados respondía: "Como cristiano encuentro que la presentación del cristianismo en la BBC es inadecuada, ya que retrata estereotipos incorrectos y a menudo peyorativos". Otro señalaba: "Rara vez encontramos un cristiano retratado en una serie, y cuando lo hacen, se trata normalmente o de una persona débil o de una persona prepotente". ¿Es usted capaz de imaginar a un país árabe cuya cadena pública de televisión fuera conceptuada o percibida por sus oyentes como antiislámica? Pues bien, estas cosas, en cambio, sí ocurren en Europa.
Un portavoz de la emisora, negó las acusaciones diciendo que "la BBC no tiene un sesgo anticristiano. Tenemos estrictas normas de redacción en la imparcialidad, incluyendo las perspectivas religiosas". (…) En enero de este año una ex estrella de las noticias de la BBC advirtió que los cristianos son "presa fácil" para los insultos en el organismo de radiodifusión televisiva, mientras que los musulmanes no deben ser ofendidos. Pedro Sissons, cuyas memorias se publican en el Daily Mail, dijo: "El islam no se debe ser ofendido a cualquier precio; sin embargo, los cristianos son presa fácil porque no hacen nada si se sienten ofendidos".
La encuesta entrevistó a casi 4.500 personas, incluyendo algunos empleados de la BBC".
sábado, 21 de mayo de 2011
Pequeñas perlas inesperadas
Por si a alguien hace falta refrescarle la memoria, le recuerdo dónde están hoy los artífices de Mayo del 68: Sentados en sus despachos esperando la jubilación. Veraneando en Ibiza, metiéndose de todo (los que no murieron de sobredosis). Y mirando al cielo esperando que lleguen los ovnis.
Vanitas Vanitatis".
jueves, 12 de mayo de 2011
El don de saber comunicar contenidos poco fáciles
martes, 10 de mayo de 2011
Lamentable decepción: así somos, al parecer, hasta en lo físico
"En el último año, la liposucción se ha convertido en la intervención de cirugía estética favorita de las mujeres y cada vez más de los hombres. La promesa de librarse de los antiestéticos michelines para siempre hace que muchos la vean como una inversión de futuro. Pero la cruda realidad, según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado, es que la grasa vuelve un año después de la intervención, aunque se redistribuye hacia otras zonas del cuerpo,especialmente en la parte superior del abdomen, los hombros y los tríceps.
«El hecho de que la grasa retorne es de gran interés para los científicos porque eso significa que los niveles de grasa del cuerpo están fuertemente regulados por mecanismos que aún desconocemos», explica Robert Eckel, uno de los autores del estudio, que se publica en la revista «Obesity». (...).
Los investigadores confirmaron su hipótesis con roedores después de observar que la grasa vuelve cuando se elimina, del mismo modo que los seres humanos recuperan su peso después de haber adelgazado. «Creemos que el cerebro sabe de alguna manera la cantidad de grasa que tiene el organismo y trata de regular su presencia para que sea siempre la misma. Por eso es tan importane prevenir la obesidad», advierte Eckel".
lunes, 9 de mayo de 2011
Laicismo pintoresco y opinión pública sensata
La lección de laicidad del electricista inglés
A estas alturas, me parece un dato comprobado que las polémicas (europeas) con motivo de la exposición pública de símbolos religiosos cristianos no las promueven seguidores de otras religiones. Por lo general, no se trata de la reacción de minorías que se sienten discriminadas por la religión mayoritaria. No. Los promotores suelen ser militantes de determinadas corrientes ideológicas que postulan (eso sí, como si fuera un credo religioso) la desaparición de esos símbolos de la esfera pública (especialmente, de los cristianos). Así pues, son gentes que pretenden imponer a todos su propia visión, que consiste no en el pluralismo de símbolos, sino en la supresión de símbolos, en la pared vacía, como si se tratara de la única vía.
Esto viene a propósito de la historia del electricista inglés que, por el hecho de exhibir una cruz en el salpicadero de la camioneta de la empresa, fue amenazado de despido. Desconocía cómo había terminado el caso, así que he recuperado algunas informaciones sobre este hombre, Colin Atkinson (foto), de 64 años, parroquiano de una iglesia pentecostal. Me entero con sorpresa de que todo había empezado hace quince meses (yo pensaba que era una historia de estos días), cuando uno de los capataces le dijo que quitara el crucifijo. Atkinson quiso saber en base a qué reglamento interno emitía esa orden, pues en 14 años nunca tuvo problemas. Se descubrió que, en efecto, no había ningún reglamento, y que nadie había dicho nada ante los símbolos expuestos por sus compañeros musulmanes o sikhs, ni tan siquiera ante el póster del Ché Guevara exhibido en el despacho de su jefe.
Como respuesta, la empresa emitió una nueva regla: todos los símbolos personales deben ser quitados de las camionetas. Con lo que no contaba la empresa fue con la reacción popular: Atkinson fue invitado a muchos programas de televisión y en algunos sondeos realizados en directo el 100 % del público votó a su favor. Se demostró que no era ningún fanático ni anti nada. “Nadie se quejó nunca, ni mis colegas ni mis clientes”. Atkinson fue víctima de un ataque de “corrección política” que sufrió su capataz, y los otros jefes. Al final, como buenos británicos, supieron recobrar el sentido común. Y el electricista inglés dio a todos una lección de laicidad, defendiendo con tenacidad sus derechos.
lunes, 18 de abril de 2011
La fecha -cambiante- de la Pascua
"¿Por qué la celebración de la Pascua no cae cada año en la misma fecha, como es el caso de Navidad, por ejemplo?
En pocas palabras, la respuesta sería la siguiente: porque en el siglo IV se decidió celebrar la Pascua de Resurrección después de la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera (vernal) en el hemisferio Norte (o sea el equinoccio de otoño en el hemisferio Sur). ("Equinoccio" es un día del año en el que el día y la noche tienen la misma duración. Esto sucede dos veces al año, en primavera y en otoño).
De conformidad con el Antiguo Testamento, la muerte y la resurrección de Jesús tuvieron lugar aproximadamente en el tiempo de la Pascua judía; la Pascua judía se celebraba el día de la primera luna llena después del equinoccio de primavera, y por ello era una festividad móvil (…) Los cristianos de diferentes regiones celebraban la Pascua en fechas diferentes. Ya a finales del siglo II, algunas iglesias celebraban la Pascua cristiana el mismo día de la Pascua judía, independientemente de si era domingo o no, mientras que otras la celebraban el domingo siguiente (…) Ante esta situación, el Concilio de Nicea, en el año 325, buscó una solución unificada que guardaría relación con la fecha de la Pascua judía como se celebraba en el tiempo de Jesús. Para ello se fijó definitivamente la celebración de la Pascua en una fecha móvil (…) El Concilio de Nicea estableció, en el año 325, la regla según la cual la Pascua se celebraría el primer domingo tras la luna llena que sigue al equinoccio de primavera (vernal) en el hemisferio Norte (…) Pero cabe destacar que, incluso tras el Concilio de Nicea, continuaron existiendo diferencias respecto de la fecha de la Pascua por el hecho de que el Concilio no dijo nada sobre el método que debería utilizarse para calcular la entrada de la luna llena y del equinoccio vernal.
Ahora bien, la verdadera dificultad que plantea actualmente esta situación tiene su origen en el siglo XVI, cuando el Calendario Gregoriano reemplazó al Juliano que se había establecido en el 46 a.C. Llevó cierto tiempo hasta que todos los países adoptaron el nuevo calendario (¡Grecia no lo hizo hasta principios del siglo XX!). Sin embargo, las iglesias ortodoxas aún continúan utilizando el Calendario Juliano para calcular el equinoccio de primavera y la luna llena que lo sigue. De ahí que calculen fechas diferentes".
